Esa sensación de calor que pasamos cuando ya tenes todo listo, una operación coordinada perfectamente y de repente… si, nos acordamos ese detalle que nos olvidamos, o bien que alguien se olvido, ya sea en un equipo o incluso fuera del ambiente laboral.
Y ahora? al mejor estilo juego de rol tenemos dos caminos…
Frenamos todo y levantamos la bandera
ó
Nos jugamos a que pase desapercibido y que sea algo menor que despues tal vez pueda ser resuelto
Esto pasa constantemente y siento que en la gran mayoria de casos mucha gente tiende a elegir la segunda opción. Ya se, es la mas facil, no hace falta decir nada… cero esfuerzo. El problema es que las consecuencias pueden ser feas, incluso en algunos casos irreparables. Para ser sincero me tomo años darme cuenta que ese momento de decir “momento, frenemos todo, acá hay algo mal” y lidiar con tal vez algun que otro enojo al final no es tan dificil como uno se imagina. Ahora la otra opción, cuando sale mal, sale bien mal.
No solo eso… la primera opción tiene muchas ventajas. No solo demuestra interes real de hacer las cosas bien, sino que tambien cuanto mas rapido se hace, mas tiempo tenemos queda para planear una solución.
Asi que nada… pensamiento aleatorio de jueves.